CESAR CASCABEL (RAUL SIMON)

Prohibida su reproducción, salvo que se indique el nombre del autor y la fuente.

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Por Jorge Arturo Flores, escritor maucho

Rasgos Biográficos

Raúl Simón Bernard, nació en Constitución, Región del Maule, el 14 de julio de 1894. Ingeniero, trabajó en la Empresa de Ferrocarriles del Estado, a la que representó en Nueva York. Ejerció la docencia en la Facultad de Economía de la Universidad de Chile. En 1925 fue agregado comercial de la embajada chilena en los Estados Unidos. Dos años después le encomendaron la jefatura de la oficina de presupuesto en el Ministerio de Hacienda. En 1930 viajó, junto con su familia, a Estados Unidos con el propósito de colaborar en la Comisión del Salitre de Chile (COSACH). Un año más tarde renunció a sus cargos públicos y se incorporó a la empresa privada W. R. Grace y Cía., sirviendo de gerente en algunas empresas subsidiarias, y en los cargos de apoderado general, vicepresidente ejecutivo y presidente en Chile y en Nueva York.
En 1919 comienza su trabajo en la prensa chilena, específicamente en la sección Corre y Vuela de La Nación. Primero caricaturista, luego como escritor festivo y también como redactor de editoriales de corte técnico. Utilizó el seudónimo de Cesar Cascabel (novela de Julio Verne) y su labor se circunscribió a crónicas y aforismos, estos últimos prolongados después por su hija Eliana Simon.

Fallece en julio de 1969.
El escritor

Escritor, periodista y profesor universitario. Tuvo en su vida literaria tan bajo perfil que, pese a los libros publicados y a sus incontables artículos y greguerías esparcidos en La Nación y El Mercurio, su nombre es prácticamente desconocido en el Parnaso de las Letras Chilenas. Si bien en el tiempo vivido, su tarea era conocida y reconocida (véanse los prólogos de algunos de sus libros) y ellector de diarios se inclinaba ante sus escritos, la historia no lo consideró a la hora de los recuentos y en las nominaciones de escritores que trabajaron el humor como su veta artística.

Invariablemente se nombra a otros.

Un gran error, sin duda, porque perdieron de gustar una prosa y un lenguaje irónico realmente brillante.

Juan Antonio Massone, profesor, poeta, escritor y miembro de la Academia Chilena de la lengua, publicó en el portal de InternetEscritores.cl un artículo que le hace justicia y reivindica su nombre. De aquel artículo nos hemos permitido anotar la mayoría de los datos biográficos de Cesar Cascabel, puesto que en las historias, panoramas y estudios, nada hay sobre este autor festivo, con la excepción del espléndido Diccionario de la Literatura Chilena de Efraín Szmulewicz.

Hemos buscado la crónica de Alone que menciona Massone, a propósito de la muerte de Cesar Cascabel. Es un artículo escrito a su deceso que reúne 2 comentarios sobre la publicación de Reflexiones de un optimista y Verdades Eternas. Alone, en su estilo, perfila a Raúl Simón desde el ángulo del humorismo, coge algunas vivencias familiares y retrata de modo brillante el papel ejercido por este singular autor. Para matizar la lectura y hacerla acorde al autor, extracta algunos hallazgos que creemos interesante transcribir:

“La economía es una virtud que consiste en privarse “hoy de lo necesario para adquirir mañana lo innecesario”.

“Un presupuesto es una cosa que sirva para convencer de que se va a gastar menos de lo que se piensa gastar en realidad”

“Ninguna verdad eterna ha sido comprobada por el tiempo suficiente para que se la pueda considerar eterna”

“Un economista es un hombre que enseña a los demás a ganar dinero, después de haber perdido el propio”.

Del excelente artículo de Juan Antonio Massone, extractamos otros perlas que resumen, grosso modo, el verdadero valor artístico y humorístico de Cesar Cascabel:

“La fuerza del sexo débil reside en la debilidad del sexo fuerte por el sexo débil”; “Las mujeres son como los países. Todo su porvenir depende de sus recursos naturales”; “El eco es lo único que termina de hablar después de la mujer.”; “De todos los amores, es preferible el amor a primera vista. El resultado es igualmente malo, pero se ahorra tiempo”; “Un hombre ha llegado a viejo cuando va a los bataclanes por la música”; “En la luna de miel la luna dura más que la miel”; “La principal causa de los divorcios es el matrimonio”; “El amor a primera vista se cura con la segunda vista”; “Cuando una mujer tiene una reputación dudosa, significa que no hay ninguna duda acerca de su reputación”.

“Por ejemplo, si hubiese sido debidamente aprovechado en las mujeres su espíritu de locuacidad y su espíritu de comunicación, sin duda que mucho antes que los hombres habrían ellas inventado el correo, el telégrafo y el teléfono

El fino humor, la ironía certera y una mirada festiva sobre el acontecer nacional, en todas sus dimensiones, retratan la tarea de este formidable autor chileno. El ingenio del que hizo gala fue importante en su momento, aunque no ha perdido trascendencia, por cuanto permitió observar la realidad desde el recodo diferente, ayudando a meditar sobre valores muy serios y permitiendo descongestionar la gravedad con que el chileno asume sus quehaceres cotidianos. Únese a ello el manejo acertado del habla y una forma de escribir que coadyuva a provocar, sino la risa, al menos una amplia sonrisa.

Libros publicados

Tuvo el cuidado de reunir en libros algunos de sus innúmeros artículos desperdigados en la prensa. Pero, por el tiempo transcurrido, sus textos son hoy reliquias literarias y con suerte se les encuentra en las librerías que se dedican a atesorar los textos antiguos. Así como se han reeditado libros de autores que trabajaron la misma veta, bien haría alguna institución o un escritor con recursos (difícil cuestión) trabajar en la reedición de sus libros, especialmente en Verdades Eternas.

El elenco de su obra es:

1. Crónicas de César Cascabel (Los pecados de los otros, la cachimba de Juan Pereza y otras crónicas) 1920;

2. Cosas de un año atrás (1920), prologado por Eliodoro Yáñez

3. Reflexiones de un optimista (1923), Nascimento, preámbulo de Eduardo Barrios

4. Broadway (1927);

5. Cien nuevas crónicas (1929)

6. Verdades eternas (1930)

7. La crisis mundial (1934)

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